confesionesadolescentes:

Capítulo 29:
Mason se había disculpado y se había levantado para ir al baño. Su voz tenía una increíble cantidad de dolor y sus ojos estaban llenos de lágrimas cuando se levantó tenso y con la respiración agitada. Me sentía mal, terriblemente mal. No podía ni quería imaginarme por todo lo que tuvieron que haber pasado Mason y Kian después de la muerte de Abril. No solo habían perdido a una de las personas que más amaban sino que también se había perdido el uno al otro y eso era algo horrible.
Las últimas palabras de Mason seguían resonando en mi cabeza. Tenía tanta razón. Nunca sabes si vas a tener segundas oportunidades en la vida, por eso hay que tomar las primeras oportunidades a pesar del miedo que te puedan provocar. Porque Mason no había tenido una segunda oportunidad para decirle te amo a Abril ni Kian había tenido una segunda oportunidad para abrazar a su hermana y, lo peor de todo, era que Abril no había tenido una segunda oportunidad para vivir.
Lo más triste era que ellos no solo tuvieron que lidiar con la muerte de un ser querido si no que también tuvieron que lidiar con todo lo que vino después: el constante recuerdo de Abril, no poder hablar de ella sin sentir dolor.. en el caso de Kian no poder volver a subirse a un auto, dejar de jugar lacrosse que era una de las cosas que más amaba, no poder dormirse sin tener pesadillas y ver como su otra hermana también había sufrido las consecuencias del accidente. Ella no solo tenía la cicatriz en el rostro que le recordaba todos los días lo que había pasado, si no que se había cerrado en si misma y no hablaba con otras personas que no fueran su familia o James. Estaba segura que Mason había tenido otras consecuencias que desconocía. La vida me parecía tan injusta en ese momento.
Cuando Mason volvió a sentarse parecía que había recobrado la compostura. Puse mi mano sobre la suya, no en gesto romántico si no para que supiera que tenía mi apoyo, él lo comprendió y me sonrió.
 - Las cosas nunca volvieron a ser las mismas luego del accidente.
 - Lo se –contesté suavemente-
Se notaba en sus ojos al igual que se notaba en los ojos de Kian. Cuando pensaban en ella era como si contaran su historia a través del dolor de sus miradas.
 Mason dio un largo suspiró antes de hablar.
- Supongo que no hay nada más que decir… me ha gustado conocerte pequeña Alisson, aunque me hubiese gustado que fueran en otras circunstancias.
- Sigues enamorado de ella ¿no? –pregunté y al segundo me arrepentí- perdón, no es de mi incumbencia, no quise…
Él sonrío con tristeza.
- ¿Tanto se me nota?
Y comprendí que esa era una de las consecuencias de Mason. Él no estaba enamorado de una persona que no lo amaba ni de una persona que vivía lejos, estaba enamorado de una persona que ya no estaba.
- Se nota que quieres seguir adelante –contesté- pero a su vez se nota que algo te lo impide.
- La mayoría de las veces me trato de auto convencer que ya lo superé, que todo quedó en el pasado pero la realidad es que ella murió pero mis sentimientos hacia ella no lo hicieron.
- Algún día podrás hacerlo ¿sabes? Recordarla sin que te duela.
- No creo que nunca se vaya mi dolor.
Negué con la cabeza.
- Es que el dolor nunca se va, solo aprendes a vivir con él.
Nos quedamos callados por unos segundos hasta que volví a hablar.
- Gracias por contármelo, se que es difícil para ti.
Mason sacó un billete de su bolsillo y lo dejó en la mesa para pagar las bebidas.
- Gracias a ti por escucharme –contestó y se levantó- ya debería irme. No se si nos volveremos a ver así que cuídate Alisson.
Me levanté y le di un beso en la mejilla.
- Lo mismo digo, no te metas en problemas.
Él sonrió.
- ¿Cuándo me he metido en problemas? –fue lo último que me dijo antes de irse-
Volví a sentarme y miré la hora. Me iba a encontrar con Kian más tarde ya que hoy iba a pasar el día con su hermana y sus padres. Aún así no quería estar sola hasta que me encontrara con Kian así que llamé a Anne.
- Hola Ally ¿Cómo te fue? –me contestó al tercer timbre-
- Bien, supongo.
- ¿Por qué tienes esa voz? ¿Esta todo bien? –me preguntó preocupada-
- Si, si, yo estoy bien.. es que me afectó un poco la conversación que tuve con Mason. ¿Sigues estando con James?
- No, él se fue a la casa de Logan pero ahora me iba a juntar con Sebastian ¿Quieres que nos veamos?
- ¿Van a hacer una partida de PlayStation de nuevo?
- ¿Una? Van a estar todo el día con eso, Sebastian ya esta harto.
Me reí.
- Esta bien ¿En donde se van a juntar?
- Sebastian tiene que ir al instituto a buscar unas cosas así que nos encontramos allí.
-  Ok, nos vemos allí entonces.
Cuando salí de la cafetería me puse los auriculares para no tratar de pensar mucho en todo lo que me había dicho Mason pero se me hacía imposible. Si yo estaba sintiendo un nudo en el estomago en ese momento no me quería imaginar como se sentía Mason que había revivido todo de nuevo.
Había llegado rápido al instituto así que me senté en la entrada mirando a los demás estudiantes pasar. Generalmente el instituto también estaba abierto el fin de semana ya que se realizaban talleres y entrenamientos, además la biblioteca estaba abierta así que muchos iban a estudiar y a hacer trabajos allí.
Estaba tan desconcentrada que no había escuchado a Anne y Sebastian llamándome a unos metros lejos de mí. Me saqué los auriculares y me levanté para reunirme con ellos.
- ¿Qué te sucede? –me preguntó Sebastian- Parece como si tu personaje literario favorito hubiese muerto con la cara que tienes.
Traté de sonreír.
- No es eso..
- ¿Has discutido con Mason? –me preguntó Anne mientras caminábamos hacia el casillero de Sebastian-
Negué con la cabeza.
- Me ha contado lo que realmente pasó con Abril.
Anne me miró con las cejas levantadas.
- La hermana de Kian ¿no? ¿La que él había dejado?
- Si y no.. al parecer él la quería de verdad y ella lo dejó.
Ante sus rostros de sorpresa les conté resumidamente lo que me había contado Mason. Les dije lo más importante porque sabía que su historia era muy personal y no sabía cuanto de ello Mason quería revelar así que les dije que ellos realmente se querían pero se peleaban mucho y el miedo de ella hizo que los dos terminaran, dejándolos muy mal.
- Cuando quisieron arreglar las cosas ya era demasiado tarde –finalicé- ella tuvo el accidente antes de que pudieran hacerlo.
- Que.. trágico –dijo Sebastian- encima Kian y Mason nunca pudieron arreglarse tampoco –negó con la cabeza- ojalá nada de eso hubiese pasado, tantas personas sufrieron…
- ¿Ustedes creen que podrían arreglarse? ¿Kian y Mason? Estoy segura que Kian no sabe mucha de las cosas que me contó Mason…
- Alisson no –me contestó Anne con expresión melancólica- se que te gustaría que se amigaran pero las cosas ya no son como antes, ellos no son los mismo que eran cuando eran mejores amigos. James mismo me lo dijo y él es amigo de Kian desde siempre. El dolor cambia a las personas y ellos sufrieron mucho, no puedes esperar que las cosas vuelvan a ser como antes, tienes que aceptar la realidad y seguir adelante.
- La realidad es un asco –me quejé-
Los dos asintieron y luego cambiamos de tema, se los agradecía porque si seguía hablando o pensando en eso me iba a terminar deprimiendo.
Sebastian estaba cerrando su casillero cuando unas chicas pasaron por al lado nuestro mirándolo descaradamente y agitando sus pestañas. Anne y yo sonreímos ya que era algo habitual que las chicas de nuestro instituto persiguieran a nuestro mejor amigo y sinceramente no podíamos culparlas.
Comenzamos a caminar hacia la salida y nos cruzamos con un grupo de chicas de un año menor que el nuestro, ellas aminoraron el paso cuando vieron a Sebastian y le sonrieron con picardía. Noté como Sebastian se ponía realmente incómodo y desviaba la mirada. Esta vez me pareció raro ya que todas siempre suelen ser más disimuladas y sutiles cuando lo miran y no tan directas.
No quise decir nada para no incomodarlo más de lo que ya estaba así que seguí caminando sin prestarle atención a las múltiples miradas femeninas que estábamos recibiendo.
Ya habíamos llegado a la puerta cuando dos chicas se nos acercaron mordiéndose el labio para hablarle.
- Hola Sebastian –lo saludó una de ellas con voz más aguda de la que seguro tenía- ¿Cómo estas?
- Bien –contestó él secamente- ¿Tú?
- Muy bien. Se que nunca hablamos antes y me da un poco de vergüenza porque soy tímida…
- Chicas ¿Necesitan algo? –preguntó Anne yendo al grano- no quiero ser mal educada pero todas están portándose tan… zorras que me están poniendo los pelos de punta.
La chica ni siquiera se inmutó así que supuse que estaba mintiendo cuando dijo que era tímida. La otra chica contestó esta vez.
- En realidad nos enteramos de lo que pasó en la fiesta del fin de semana.. bueno ¿Quién no se ha enterado? –preguntó riendo por lo bajo- y solo queríamos que nos tengas en cuenta.
- ¿De qué diablos están hablando? –pregunté exasperada-
La primera chica que tenía los ojos clavados en Sebastian me miró boquiabierta.
- ¿Y tú eres la mejor amiga y no te has enterado? –volvió la vista hacia Sebastian- creo que necesitas nuevas amigas.. yo con gusto me ofrecería pero la verdad es que quiero otro puesto.
Dios mío ¿Es que hoy en día las chicas no tenían amor propio? Que vergüenza.
- ¿Pueden contarnos que sucedió en la fiesta de una vez? –preguntó Anne-
- Bueno el rumor es que Sebastian hizo un trío con dos chicas en la fiesta y por lo que dicen ellas fue la mejor noche de su vida.
- Tienes que estar bromeando –murmuré por lo bajo-
Miré a Sebastian quien tenía el ceño fruncido y podía notar como estaba controlándose para no decir nada de lo que pudiera arrepentirse después.
Las chicas se miraron incómodas ante nuestro silencio y decidieron irse no sin antes saludar a Sebastian soplándole un beso. Que mal me caían estas chicas.
- Sabes que los rumores son solo rumores Sebastian –le dijo Anne poniendo una mano en sus hombros- no hagas caso a nada de lo que digan.
Él puso las manos en su cabeza, frustrado.
- Estoy tan harto de todo esto.
Quería hacer cualquier cosa para ayudarlo pero no sabía que. Junto a Anne fuimos unas de las primeras personas que supo su orientación sexual y por lo tanto tuvimos que verlo pasar por millones de situaciones hirientes para él. Él había aceptado desde el primer momento su orientación sexual pero no estaba seguro de que el resto de las personas pudieran aceptarlo a él, y no sabía si era lo suficientemente fuerte como para soportar lo que dijeran las personas que no estaban de acuerdo. Yo siempre pensé que Sebastian era lo suficientemente fuerte para hacerle frente a cualquier cosa, pero era su decisión e iba a apoyarlo hasta el final. Al principio le fue fácil ya que él era uno de los chicos más deseados en el instituto y nadie iba a imaginarse que él era gay en realidad. Además, antes de que conociera a Logan, Sebastian solía salir con chicas para que nadie sospechara su orientación sexual. Nunca llegaban a nada obviamente, pero era gracioso ver la felicidad de las chicas al salir con uno de los chicos más lindos del instituto. Aunque luego de un incidente con una chica que estaba muy loca por él (ella le había cantado una canción que había compuesto para él en su primera cita y le había regalado flores) Anne y yo comenzamos a seleccionar a las chicas que eran mejor opción para él.
Pero luego de un tiempo pude notar como la presión de fingir ser alguien que no era le estaba afectando. Le estaba haciendo mal mentir y no demostrarse tal cual era. Aunque luego de que comenzara a salir con Logan empezó a estar mucho mejor sabía que todavía le costaba ocultar sus sentimientos de los demás. Logan siempre lo apoyó porque sabía lo difícil que era, él mismo lo vivía cada día y ni una vez lo presionó para que hicieran pública su relación. A pesar de que muchas veces salían en público, trataban de comportarse como amigos.
- ¿Sabes de que chicas están hablando? –preguntó Anne-
 - Creo que si… no lo sé, estaba tan borracho en esa fiesta.. lo único que recuerdo es que vinieron dos chicas a tratar de seducirme y que me quisieron llevar a un cuarto pero les dije que había venido con alguien y.. lo demás es un misterio. Supongo que me habré alejado de ellas. Lo que les puedo jurar es que no me acosté con ninguna de ellas y menos con las dos juntas.
- Estoy segura que solo quieren alardear diciendo que estuvieron contigo –le contesté- todos se lo olvidaran en unos días.
- Eso espero –dijo con una sonrisa triste-
Pronto comenzamos a hablar de otra cosa pero nuestro humor había empeorado visiblemente.
——————
- ¿Qué sucede? –me preguntó Kian al oído-
Era tarde y estábamos sentados en el pasto, en frente de una laguna la cual me encantaba. Era grande y la mayoría del tiempo estaba limpia. Siempre me había llamado la atención su agua tan cristalina, tenía algo que me producía mucha paz. Cuando era chica venía con mi padre a darle de comer a los patos que nadaban en ella. Hoy en día lo seguía haciendo, sola.
Casi todas las personas iban allí a correr alrededor de la laguna pero a las ocho de la noche el lugar estaba completamente vacío y en calma. Kian y yo queríamos ir a un lugar tranquilo así que nos trajimos un poco de comida y una manta. Él estaba apoyado en un árbol y yo estaba recostada contra su pecho, sus manos acariciaban mi estomago haciendo que me estremeciera.
- Es solo lo de Sebastian –le dije-
Aunque todavía seguía pensando en lo que me había contado Mason pero no quise arruinar el momento.
- Es un rumor, pronto se sabrá que es mentira.
- No creo que sea eso lo que le preocupa, ya esta harto de fingir. Solo espero que sepa que no esta solo en esto..
- Hey, él sabe que no lo esta. Sabe que tiene a sus amigos y las tiene a Anne y a ti, también a Logan. Nosotros lo vamos a ayudar, pase lo que pase.
- ¿Y si nosotros no somos suficiente?
Kian busco mis ojos.
- Lo seremos. Puede que esto suene terriblemente estúpido pero el amor salva a las personas.
Me quedé en silencio al ver la intensidad de su mirada y de sus palabras.
- No me mires así Aspen –murmuró sonriendo- sabes que tú lo has hecho.
- ¿Que he hecho qué?
- Tú me has salvado, continuamente lo haces.
Mi respuesta fue un beso, porque creía que no había ninguna respuesta que pudiera dar en ese instante para explicar lo que estaba sintiendo.
- Te amo –susurré contra sus labios-
- ¿Cuánto me amas? –preguntó sonriendo-
- ¿Por qué tienes ese tono de voz? –le pregunté desconfiada-
- ¿Qué tono?
- El que indica que va a traer problemas.
- Solo estaba pensando que hace mucho no hacemos los retos…
- ¿Y…?
- ¿Y qué grandioso sería si te tiraras a la laguna en este momento?
Lancé una carcajada.
- ¿Estas loco? ¿Por qué me tiraría a la laguna?
- Porque me amas.
- ¿No puedo amarte seca sin morirme de frío? –me quejé-
- Vamos, necesitas distraerte un poco –me dijo agarrándome en brazos-
Traté de que me soltara al ver que me estaba llevando hacia la laguna.
- ¡Denovan si no me sueltas en este momento te mataré! –exclamé dando patadas en el aire-
- Soy más fuerte que tú, no podrías matarme.
Puse los ojos en blanco.
- ¿Piensas que una maldita pistola va a detenerse porque eres fuerte?
Estábamos al borde del agua y ya estaba empezando a tener miedo.
- Kian, por favor.. hace mucho frío, no me quiero enfermar.
Eso pareció afectarle y me miró por un momento.
- Por favor –volví a pedirle y él suspiró y me dejó en el piso-
Me reí en su cara.
- No tengo nada de frío –le dije con una sonrisa triunfante-
Él se movió más rápido que yo y me empujó a la laguna. En el momento que me sumergí, me arrepentí de haberle dicho eso a Kian, ahora me estaba helando.
- ¡Te odio! –le grité cuando salí a la superficie- ¡Eres el peor novio del mundo!
- ¿Ah si? ¿Entonces por qué estas sonriendo?
Traté de borrar la sonrisa de mi cara pero sabía que estaba fallando.
- Kian.. creo que algo me acaba de agarrar el pie. Creo que es un pato ¡Kian!
- No exageres, seguro es una planta o algo así.
- ¡Me agarró el dedo! ¡En serio! ¡Sácame!
Kian estiró su brazo para que lo agarre, yo lo agarré con las dos manos y tiré de él. Mala idea de nuevo. Cayó encima mío ahogándome.
- ¿Estas bien? –me preguntó riendo-
Lo comencé a salpicar con agua.
- ¡Hey! –protestó agarrándome de las muñecas para que pare-
- ¿Cómo voy a secarme ahora?
- ¿Cómo que ahora? ¿Planeabas ponerte mi ropa?
- Claro que si.
- ¿Y si yo no quería dártela?
- Te la hubiese sacado por la fuerza.
- Eso suena interesante –me dijo levantando una ceja- pero yo me quedaría desnudo ¿no te da celos de que otras personas me puedan ver?
Me reí.
- No mientras este seca y sin frío.
Kian me empujó contra él y me volvió a besar. Tratamos de darnos un beso debajo del agua como en las películas pero tuvimos que dejarlo cuando comenzamos a tragar agua y casi morimos atragantados.
Una vez que salimos del agua nos quedamos abrazados cubriéndonos con la manta que habíamos traído.
- Este sería el momento perfecto para que hagas una fogata –le dije- muchos novios lo hacen.
- ¿Quién crees que soy? ¿Tarzán?
- Ja ja, muy gracioso –le contesté y le saque la manta-
- También es mi manta –me dijo tratando de recuperarla-
Empecé a correr hasta que él se tiro arriba mío, provocando que nos embarremos con el pasto mojado.
- Tengo la cara sucia ¿no? –preguntó mostrándome su rostro de perfil-
- No, pero ahora si.
Agarré un poco de barro y se lo froté contra la cara. Él se vengo haciendo lo mismo y así comenzó nuestra pelea de barro. Terminamos mojados, sucios y llenos  de barro.
- ¿A dónde iremos así? Necesito ducharme, mi madre va a matarme si llego así.
- ¿Y si vamos a la casa de Logan? Es la que más cerca queda de aquí.
- Espero que nos deje pasar…
- Claro que nos dejará pasar.
Cuando llegamos a la puerta de la casa de Logan me hice una colita alta para estar más presentable, aunque no había manera de parecer presentable estando como estaba. Le quité el barro a Kian de la cara con la manta e hice lo mismo conmigo, luego llamé a la puerta. Para nuestra sorpresa no fue Logan el que nos atendió si no James quien nos miro con los ojos como platos y la boca abierta.
- ¿Ustedes son Kian y Alisson? –nos preguntó mirando primero a Kian y luego a mi- ¿Kalisson?
Kian lo miró impaciente.
- Si, si James ¿Qué haces aquí? ¿Dónde esta Logan?
- Estábamos haciendo nuestra gran partida de PlayStation.
James llamó a Logan a los gritos. Él apareció detrás de James mirándonos igual de anonadado que James.
- ¿Ustedes vinieron de la guerra o qué?
- ¿Podemos pasar? –le pregunté con una sonrisa apenada-
- Mis padres van a matarme –suspiró- pasen.
——————
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disbar:

I follow back everyone!
pideundeseodoble:

los-ojos-son-las-puertas-al-alma:

frase hermosa,sube el animo.

Pues, la luna brilla porque tiene al sol para darle un poco de luz, asi que no esta sola.
Si no le dedicas tiempo a esa persona, si no le envías mensajes, si no la sorprendes, si no te preocupas, si no la buscas, si no muestras interés o si actúas como si todo te diera igual entonces no te quejes cuando otra persona le hable bonito. (via mikosponja)

(via elangelenllamas)

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